Productor denuncia que aplicaron defoliante en campo vecino y afectó praderas, plantas y árboles

En cuestión de días, plantas árboles y una pradera del campo del productor Adán Rosas, ubicado en el kilómetro 21,600 de ruta 90, en el departamento de Paysandú, cambiaron su aspecto debido a la aplicación de defoliante en una chacra de colza canola, a poco más de 300 metros de su casa. Eso ameritó la denuncia a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).
“Al principio costó que me atendieran en esa repartición, pero insistí varios días hasta que logre hacer la denuncia, porque estoy muy preocupado por la situación”, dijo Rosas a EL TELEGRAFO, invitando a recorrer las instalaciones para observar el cambio radical.
Nada hacía pensar de un cambio tan importante se apreciara en plena primavera. “Es que si observás los árboles al otro lado de la ruta, están verdes como debe ser en esta época”, explica quien fue, a principios de la década del 2000, presidente de la Liga del Trabajo de Guichón. Para ser más gráfico con lo acontecido, contó que no se percató de la situación “hasta unos tres días después, en que mi señora le preocupó el estado de las plantas del jardín, que estaban arrumbradas y me dijo ‘acá pasa algo raro’.
La sola imagen de las plantas y buena parte de los árboles que están alrededor de la casa bastaron para que me acordara de que días atrás fumigaron una chacra de colza que está a poco más de 300 metros de la casa. Además, recordé que el avión pasó varias veces por encima de la casa y volando bastante bajo”.
“Ese día vi que estaban trabajando y fumigando esa chacra, pero nunca pensé que podía llegar hasta acá”, sostiene el productor, que durante el trabajo del avión estaba arreglando la puerta de un corral. “Pasaron los días y, con el viento fuerte del sábado y domingo, los árboles comenzaron a quedar sin hojas, porque estaban quemadas y quedó el colchón de hojas en el suelo”, detalló.
“Si vas a cualquier casa más hacia la ciudad por ruta 90, verás que está todo verde por la primavera, pero en donde cayó la gota, en especial en la casa, los árboles y las plantas parece que están en pleno otoño por la cantidad de hojas en el suelo”, ahondó el productor.
Fue más específico aún al mostrar el estado de los paraísos, que “tienen un montón de hojas en el suelo, al igual que un ceibo. Los que aguantaron más son los ligustros, pero igual tienen cantidad de hojas amarillas. Inmediatamente salí a mirar la pradera de lotus y está toda manchada y parece quemada en donde cayó la gota”, dijo. “Me indicaron, por averiguaciones que hice, que es un defoliante y no un herbicida. Por lo que me dijeron, se recuperaría, pero los árboles no creo, porque tienen pocas hojas y no van a dar mucha sombra”.
A pesar de la distancia y de ver el trabajo del avión, expresó que en ese momento había un viento fuerte del norte, “pero no nos percatamos de que nos cayera alguna gota del producto que estaban aplicando. Debería de sería una gota muy fina o vino al rato con el viento”. Más allá de no haber tenido contacto con vecinos, al conocerse su situación, le comentaron a Rosas que “en campos ubicados hasta casi dos kilómetros del lugar por ruta 90 hay un maíz que lo chamuscó y a un tambo, que no está muy lejos, también llegó esa lluvia química”.
La pradera en cuestión es de lotus y algo de trébol rojo –que prácticamente no nació–, “pero el lotus está todo manchado e incluso la parte de escasas hojas se secó”, aunque también aclaró que con la lluvia del pasado fin de semana “comenzó a componerse nuevamente”. Aunque acotó que “las manchas se aprecian claramente”.
Consultado si tenía previsto echar ganado a esa pradera, sostuvo que “no creo que le haga nada, aunque lo pensaría dos veces”. De todas maneras, aclaró que es una pradera que “esperaba que se viniera rápido para ver si semillaba, pero no está muy buena. Ahora con esto va a semillar más tarde”, puntualizó Rosas.
Finalmente, el productor precisó que no pretende “nada de nadie, solamente que se sepa que ocurrió y que no puede volver a pasar. Averigüé en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y no le dieron importancia, pero quiero que se sepa y no ocurra otra vez”.

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